Mis fotografías son auténticas. No muestro mi rostro por razones de seguridad y privacidad. Tengo una vida privada que debo proteger. Realizo proyectos para asegurar mi futuro. Además, no deseo que me identifiquen como gigoló en lugares públicos como Larcomar, bares y restaurantes.
La mayoría de las mujeres que utilizan mis servicios son empresarias, damas de la alta sociedad y turistas que visitan Lima. No quiero que las mujeres que me contratan sean vistas con un gigoló. Por esta razón, mantengo el anonimato en mi sitio web.
Preservar la discreción asegura la privacidad de las mujeres que utilizan mis servicios.
Un beso.
Argos